Las fisuras dentales son grietas que se abren camino sobre la exterioridad del diente. Las fisuras que se producen sólo en el esmalte del diente tienen aspecto de grieta y no suelen producir ningún tipo de sintomatología. La edad es un factor importante ya que la mayoría de las grietas de los dientes ocurren en personas mayores de 50 años.
Éstas fisuras dentales se pueden producir por:
Bruxismo:El hábito de bruxar desgasta la superficie del diente, lo que lo convierte en una pieza más vulnerable a las fisuras. La propia presión producida durante el apretamiento también puede producir una fisura dental de forma espontánea.
La masticación:En dientes sanos, las fisuras se pueden producir por realizar actividades como masticar hielo, caramelos y alimentos duros
Traumatismos o golpes: Un golpe en la boca por accidente, lesión deportiva o caída también puede provocar que algún diente se fisure o fracture.
Tipos de fisuras o fracturas dentales
Fisuras superficialesLas líneas de fisura que solo afectan al esmalte no provocan dolor y no suponen ningún problema real por lo que no precisan de tratamiento aunque ante la posible penetración de bacterias de la cavidad oral es recomendable proceder a su sellado.
Fisuras profundasLas fisuras profundas que van más allá de la capa externa del diente y se adentran en la dentina, pueden producir dolor intenso. Si el nervio del diente se ve afectado como consecuencia de la grieta, será necesario realizar un tratamiento endodóntico para poder salvar el diente.
Síntomas de las fisuras dentales
No todas las fisuras o fracturas en los dientes tienen síntomas. Sin embargo, experimentar cualquiera de los siguientes síntomas podría ser una señal de que existe una grieta en el diente:
- Dolor que va y viene.
- Dolor al morder o masticar.
- Sensibilidad al dulce, al calor o al frío.
- Encías inflamadas alrededor del diente que duele.
- Un diente roto duele porque la presión de la masticación hace que la grieta se abra.
Cuando la masticación se detiene, se libera la presión y la grieta se cierra rápidamente, lo que provoca otro dolor agudo. Aunque las grietas son de tamaño casi microscópico, cuando se abren, revelan la pulpa sensible dentro del diente.
Las fisuras o fracturas a menudo son difíciles de detectar porque la grieta es tan pequeña que es invisible a simple vista. Si el diente, su raíz y su nervio están gravemente dañados, a veces la única opción es extraerlo.
Hay que recordar que ignorar el dolor en la boca o en los dientes no es un plan de tratamiento. El dolor que causa un diente fracturado es una señal para buscar ayuda concertando una cita con el dentista.




